sábado, 30 de mayo de 2009

La mirada de un opositor

No hace falta que te tenga cerca para saber qué esconde tu mirada.
Sé que estás angustiado, que estás cansado, agotado y que las fuerzas empiezan a flaquear. El curso acaba, pero nuestro futuro empieza.... ese dichoso examen que nos lleva de calle todo el año, con el que soñamos, el que nos persigue, el que nos tiene el alma en un vilo y el corazón al borde del abismo. El que nos hace vibrar y llorar, y que a estas alturas de la historia nos tiene al límite de las emociones. Un abrazo, una palabra, un gesto, una mirada puede convertirse en la excusa perfecta para ponernos a llorar largo y tendido, quizá nos haga falta. Desahogarnos, apretar fuerte esa mano y decirnos aquí estamos...Como siempre, como durante todo el año, como estaremos el verano...porque tenemos miedo al fracaso, al bloqueo, al desengaño porque sin quererlo imaginamos que aprobamos, que se cumplen nuestros sueños, que comenzamos una vida nueva haciendo lo que más nos gusta y siendo libres para decidir un sinfin de cosas, tomar las riendas de nuestras vidas y comprarte un piso, cambiar de casa, darte es viaje tan merecido, pero sobre todo sentir la libertad en todos los poros de tu piel.
Mi querido amigo opositor, no te rindas, no te vengas abajo, estamos juntos en el mismo barco y pase lo que pase seguiremos llevando en nuestra alma un poco de marinero, un poco de poeta, un poco de azucar y dosis de paciencia porque un examen no dictamina lo que ya somos.
Te quiero.

P.D: ¡Nos las vamos a llevar!.

1 comentario:

  1. Qué razón tienes. Creo que todos los que opositamos tenemos las mismas ilusiones y los mismos miedos. Ahora bien, si tanta gente ha podido hacerlo antes, nosotros, antes o después, también lograremos nuestros objetivos.

    Mucho ánimo para este mesecillo antes de empezar.

    ResponderEliminar