
Una verano más, pero no un campamento más.
Este año no entraba dentro de mis planes ir a ningún campamento, estaba ( y estoy) reventá de tantas oposiciones, de tanto viaje al pueblo, de tanta tensión, estrés....pero los caminos de Dios son irrefutables y una vez más acudí a su llamada.
Me he llevado a mi hermano pequeño al campamento, bendita decisión. Llevaba años queriendo hacerlo pero los designios de la vida quisieron que fuese ahora el momento de hacerlo. Allí nos plantamos en Jara, sabiendo que ir de pinche iba a ser morir de cansancio y expectante ante la reacción de mi hermano. Lo cierto es que todo ha ido rodado. Ha sido una semana llena de grandes emociones y sentimientos, el Señor ha actuado en diferentes formas y momentos y lo que es más importante para mí se ha encontrado con mi hermano cara a cara.
He vivido este campamento de forma diferente. A través de los ojos de mi hermano, de su corazón, de sus manos, de sus lágrimas, de su disponibilidad y por él he recordado la esencia de los campamentos, he aprendido cómo debe ser un buen cristiano y el verdadero sentido del servicio y la disponibilidad.
A veces la vida se revuelve, nos dá reveses que no comprendemos, y debemos aceptar un camino con resignación porque no lo entendemos pero el señor está siempre ahí, de una forma u otra e incluso cuando todo es oscuro y no vemos absolutamente nada. Todo sucede por algo.
Este campamento ha cambiado mi vida porque ha cambiado la vida de mi hermano y todo lo bueno para él es bueno para mí. Me siento afortunada por ser un instrumento de Dios y porque Dios me bendice dia a dia.
eres de lo mejor ^^ te quiero!!!!!!!!!
ResponderEliminarsi no sabes nada de Óscar cuenta conmigo paralo de tu hermano :)
Ro
QUE SENTIMIENTO PONES EN TUS PALABRAS Y QUE AMOR POR TU HERMANO.SE NOTA QUE ESTAS BENDECIDA POR EL SEÑOR.UN SALUDO Y SIGUE ASI.
ResponderEliminar